El aumento mamario se conoce técnicamente como mamoplastia de aumento y consiste en incrementar el volumen de las mamas y su proyección. Con esta finalidad se pueden utilizar diferentes técnicas. La mamoplastia es en realidad una cirugía sencilla, que consiste en la realización de una pequeña incisión por la que se introducirá la prótesis mamaria. Para insertarla y posicionarla, se realiza una incisión muy pequeña por lo que la cicatriz posterior, en la inmensa mayoría de los casos, resulta casi invisible.
En la mayor parte de los casos en el Hospital La Moraleja en Madrid se usan prótesis o implantes mamarios, aunque en determinadas circunstancias se puede utilizar tejido o grasa de la propia paciente para aportar volumen al pecho. Además, el objeto de la intervención no es sólo aumentar el volumen, también es mejorar la forma, conformación o simetría mamaria según las necesidades individuales de cada paciente.
Para aumentar las mamas se pueden utilizar dos tipos de implantes: redondos o anatómicos (estos últimos con forma de lágrima).
• Los implantes anatómicos se emplean en aquellas pacientes que tienen muy poco volumen mamario dado que en estas pacientes las prótesis redondas pueden resultar muy llamativas ofreciendo un pecho excesivamente redondeado en su parte superior.
• Los implantes redondos en pacientes que tienen algo de mama propia (que cubre el implante y no lo hace tan evidente) y suelen optar por volúmenes moderados (hasta 300 – 350 cc) casi siempre.
En este sentido, la colocación de las prótesis debajo del músculo pectoral (prácticamente siempre las prótesis se colocan debajo del músculo) hace que nos inclinemos aún más a la utilización de prótesis redondas en la mayor parte de los casos puesto que el músculo comprime la parte alta de las prótesis, dando una forma bastante natural. En nuestro hospital en Madrid sólo utilizamos prótesis Mentor (Johnson & Johnson) porque son las más seguras y avanzadas del mercado.
Tras una valoración individualizada, la mamoplastia es uno de los procedimientos más habituales y seguros en Cirugía Plástica siendo muy popular entre aquellas mujeres que desean mejorar el aspecto de sus mamas por el motivo que sea así como entre aquellas otras que como consecuencias de procesos vitales requieren una operación plástica y reparadora (embarazo, lactancia, cambios en el peso etc…) han perdido el volumen o la forma de su pecho y desean recuperarlos.
Durante la valoración previa, el cirujano explicará qué resultados pueden plantearse en cada caso.
Las cicatrices pueden localizarse en diferentes zonas según la vía de acceso elegida, como el surco debajo de la mama, alrededor de la areola o en la axila.
Su evolución y visibilidad dependen del tipo de abordaje, de la cicatrización de cada paciente y de otros factores individuales que se valoran durante el seguimiento.
Básicamente existen tres accesos posibles para la colocación de implantes mamarios:
• El surco submamario (La parte inferior del seno)
• El borde de la areola
• La axila.
Cualquiera de los tres abordajes es válido y conlleva cicatrices difícilmente visibles dado que quedan ocultas en pliegues naturales y zonas de transición de coloración de la piel.
En la entrevista preoperatoria la paciente y su cirujano, decidirán la vía de acceso más adecuada para ella según sus características físicas y los objetivos concretos de la intervención que queramos lograr.
Aunque usualmente no se suelen ver las cicatrices, durante el primer año después de la operación es cuando son más notorias porque los senos se están recuperando de la mamoplastia de aumento.
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